lunes, 16 de octubre de 2017

El iPad mejora el aprendizaje



Desde hace unos años, en el Colegio Internacional de Levante apostamos por la adopción del iPad como medio para conseguir la implementación de metodologías activas que mejorasen el aprendizaje de nuestros alumnos.

De acuerdo con el método tradicional, el docente hablaba a los estudiantes y esperaba que estos absorbieran el conocimiento. Para demostrar que era así, debían repetir lo dicho por los profesores en diversas pruebas escritas. De este modo, la educación se limitaba al aprendizaje memorístico o también conocida como “educación bulímica”.

Sin embargo, el modelo de Kolb (1984) demostró que, para aprender algo, los alumnos deben procesar la información que reciben y, para ello, además de estar en contacto con ella, es necesario que la experimenten de una manera activa.  Evidentemente, tampoco se puede olvidar que cada alumno es diferente y, por tanto, cada uno tiene un estilo propio de aprendizaje.

Es por este motivo que, si cambiamos los roles y situamos a los alumnos en el centro del proceso de aprendizaje, a través del trabajo en equipo (que les permite compartir experiencias e intercambiar opiniones) desarrollan la autonomía, el pensamiento crítico, las actitudes colaborativas, las destrezas profesionales, la capacidad de autoevaluación, y, más importante si cabe, adquieren los conocimientos de manera más significativa. Los resultados obtenidos por muchos estudios, como los de Willard y Duffrin (2003), Rodríguez-Sandoval et al (2010) o Martínez, Herrero, González y Domínguez (2007) respaldan la efectividad de las metodologías activas que involucran al alumnado en su propio proceso de adquisición de conocimientos.
Dicho esto, cabe preguntarse cómo puede el iPad contribuir al desarrollo de estas metodologías. Este dispositivo pone al alcance de nuestras alumnos miles de apps educativas, libros y recursos de realidad aumentada. Este hecho les permite descubrir conceptos por sí mismos y ello conlleva de manera intrínseca un mayor grado de motivación porque pueden ver, oír y tocar lo que están aprendiendo, es decir, pueden experimentar la información de manera autónoma y más directa.

Por ejemplo, podemos pedir a nuestros alumnos que lleven a cabo una investigación entorno a un período literario concreto y que elaboren una presentación multimedia. De este modo no sólo pasarán a conocer los autores y obras más importantes, sino que también mejorarán su oratoria. ¡Y todo mientras se divierten!

En definitiva, desde el Colegio Internacional de Levante pretendemos abrir una ventana al mundo para nuestros alumnos y es la adopción de métodos como el aprendizaje basado en problemas, la gamificación o el design thinking la que, en conjunción con el iPad, permiten a nuestras alumnos ser más autónomos, adquirir nuevas competencias, estar más motivados y, sobre todo, aprender más y mejor.

Alejandra Mezquida
Rubén Benet

Departamento Filología