jueves, 1 de marzo de 2018

Hora de leer



La lectura es una de las mejores aliadas para el aprendizaje de los niños.  A través de ella, los niños adquieren y amplían su vocabulario, desarrollan su imaginación y creatividad y mejoran su expresión oral y escrita. Además, les permite tener un tiempo de ocio ameno y relajado en cualquier momento y en cualquier lugar.

Desde el Colegio, podemos trabajar la lectura con los alumnos mediante diferentes recursos y actividades. Uno de los más cotidianos es el lectómetro. Se puede iniciar desde los cursos iniciales en la Educación Primaria y es una fuente de motivación para todas las edades. Consiste en una especie de competición lectora entre los alumnos de un grupo. Es un recurso que suele resultar muy visual ya que cualquier alumno puede realizar el seguimiento de sus propios libros y el de los demás. 

Asimismo, el objetivo es alcanzar una meta y conseguir un premio, lo cual les motiva a seguir el camino. Siempre puede ubicarse en un espacio del aula, a poder ser cerca de la biblioteca, y puede plantearse de diversas formas en función de la edad. En el caso de un curso del primer ciclo de Primaria, podríamos ofrecerles a los alumnos un estante lleno de libros en blanco y negro que colorearían a medida que fueran finalizando sus lecturas. En el caso de un curso de tercer ciclo de Primaria, partirían de un puerto con un barco que iría avanzando las olas hasta finalizar su recorrido.

Otro de los recursos para afianzar el hábito lector en niños, es el pasaporte o cartilla para cupones de lectura. En ambos, el alumno debe leer si quiere conseguir cupones que posteriormente podrá canjear por premios. Podrán llegar a convertirse en responsables de la biblioteca o ayudantes del aula, entre otros.

Desde casa, también podemos fomentar la lectura en los niños si están en contacto con los libros desde pequeños bien sea explorando texturas o aprendiendo los colores. Todo ello, sin olvidarnos de la importancia que tiene el ejemplo de los adultos; los niños son los imitadores más auténticos de todas las acciones que observan a su alrededor y han de aprender a leer con placer porque, el que lee con placer, aprende sin querer…

 Miriam Martínez
Dpto. de Lengua