lunes, 7 de marzo de 2016

Aprendemos bailando


Uno de los aspectos más característicos de un niño es sin duda su inagotable actividad física y mental. Esto que, para algunas actividades académicas plantea más dificultades, para la música es un canal de ilimitadas posibilidades. La música en estas edades nos permite canalizar esta energía en actividades con las que desarrollar elementos tan importantes como son la interacción con otros niños, la espacialidad y el trabajo en grupo. 


Las actividades que la música nos permite para el desarrollo de estas aptitudes son muchas y entre ellas es el baile. El baile, que en principio, nos puede parecer algo insignificante, conlleva en si mismo elementos socializadores fundamentales.


Con un simple baile conseguimos que los niños:

  • Muevan de forma coordinada su cuerpo.
  • Respeten su espacio propio y el de los compañeros.
  • Aprenden que con el trabajo en equipo se consigue un buen resultado. 



Y claro está, la diversión y el aprendizaje mientras movemos el esqueleto están aseguradas.



Centro Profesional de Música Levante