lunes, 23 de noviembre de 2015

Sensibilización musical: más que una clase de música




"El pájaro no canta porque está alegre, está alegre porque canta"
Williams James



Y así de contentos están nuestros peques en la clase de sensibilización musical,  mientras practicamos una de nuestras coreografías.

Son tantos los beneficios que la música confiere a los niños que ha de considerarse fundamental para su educación y desarrollo. Una actividad tan sencilla, como la que estábamos realizando en clase, puede mejorar los reflejos psicomotrices, su expresión corporal, la concentración, la memoria, la autonomía, el control de las emociones o la capacidad de aprendizaje del alumno.

Por lo que respecta a la psicomotricidad, el hecho de recrear una coreografía, les proporciona la experiencia de un proceso de coordinación y control del movimiento sujeto a un ritmo. Una experiencia altamente enriquecedora para sus mentes "esponja". 

Cuando la música acapara nuestra atención llega a cualquier función cognitiva. De esta forma estimula muchos tipos de memoria: la auditiva-sensitiva, la visual-auditiva, la memoria cinestésica o de movimiento-auditiva, la afectiva, etc. Se trata, por tanto, de todas las relacionadas con el aprendizaje o desarrollo de los niños.

Durante las últimas sesiones, hemos utilizado la asignatura estrella y motivación esencial de los niños: el juego. Gracias a su fácil fusión con la música, nos ha permitido desarrollar un trabajo de socialización y creatividad con nuestros alumnos.


Fabiola Tomás García
Profesora de Música
Centro Profesional de Música Levante