lunes, 17 de octubre de 2016

Con los pies en la Tierra


Uno de los objetivos que nos hemos planteado con los más pequeños es trabajar de manera continuada en contacto con la naturaleza, aprovechando el espacio físico y natural que nos ofrece nuestro Colegio.

¿Queréis saber qué beneficios tiene? Os contaré algunos:

  • Un espacio abierto ofrece libertad para explorar, experimentar e investigar. Los alumnos van asumiendo pequeños riesgos y son capaces de conocer sus límites para que, poco a poco, puedan superarlos.
  • En él, trabajamos la motricidad tanto gruesa como fina: un medio natural nos proporciona superficies diferentes y con desniveles, por lo que desplazarnos por ella nos está ayudando a mejorar nuestro control motor y el equilibrio. 

  • Además, en el terreno hay variedad de texturas, colores, formas, pesos con los que los niños pueden observar, manipular, experimentar... mientras disfrutan trabajando la pinza digital al cogerlos con sus deditos.
  • Algunos estudios sobre el juego al aire libre han demostrado que mejora el sistema inmunológico.
  • Estimula la creatividad. No hay juguetes por lo que cualquier objeto natural (piedras, piñas, palos, plumas…) se puede transformar en lo que uno se imagine. 
  • En el medio natural todo está en constante cambio por la influencia de las estaciones, del tiempo, del sol… Y esto hace que los pequeños aprendan de una manera directa y experimental el ciclo de la vida.
  • Fomenta la concentración ya que, al estar en un ambiente abierto, nuestro cerebro necesita esforzarse un poquito más para centrar su atención en algún objeto u acción. Al mismo tiempo, al estar en un espacio amplio trabajamos la visión perimetral que tan mal acostumbrada la tenemos al estar mucho tiempo en espacios cerrados.
  • Desarrolla el comportamiento social, el trabajo en equipo, el compartir, el trabajar juntos para conseguir un objetivo en común, el ayudarse unos a otros para superar alguna dificultad que nos puede ofrecer el terreno.

¿Os he convencido? A que sí. Pues ahora poned en vuestra vida un pedacito de tierra, de bosque, de playa, de campo... Y aprovechad, como hacemos en el Colegio Internacional de Levante, lo que nos da la naturaleza y, sobre todo, dejad que vuestros hijos disfruten con estos espacios.

¡No necesitan nada más!


Cristina González
Profesora de Ed. Infantil